PLAZA PLAZA, ALFONSO
¿Qué hijo no ama a su madre? ¿Qué madre no desea ofrecer a su hijo la mejor protección posible?
Pero ninguna madre puede resguardar para siempre a quien más quiere. Y ningún hijo puede prever lo que la vida le exigirá el día en que falte ese amparo.
Jesús vivió una infancia feliz, ajeno a las sombras que más tarde marcarían su destino. ¿Vivió realmente la vida o fue la vida quien terminó devorándolo?
Adentrarse en su historia es entrar en un viaje emocional, profundo y transformador. Es comprender que crecer duele, pero enseña; que cada paso deja huella; que incluso las vidas más humildes esconden aprendizajes universales.
Esta novela no solo se lee: se siente.
Acompañar a Jesús es un ejercicio de empatía, una invitación a mirarse por dentro y descubrirse en sus páginas.
No dejes de leerla. Es una experiencia que permanece.