ALVARO CARMONA
Los cuadros pueden reflejar una dolencia, un síntoma o una vida atravesada por la fragilidad del cuerpo? si sabes dónde mirar.
Álvaro Carmona nos guía a través de las grandes obras maestras y las convierte en consultas a destiempo, donde cada pincelada nos permite hacer una autopsia del pasado bajo la tenue luz del museo. El resultado es un viaje fascinante y provocador por la historia del arte desde una óptica médica, donde el cuerpo y la enfermedad marcan la creación artística.
Por estas páginas desfilan reyes con desordenes genéticos, artistas que plasmaron su realidad con artritis y rabia, pintores que se volvieron oscuros cuando perdieron la cordura, mujeres que cuidaron a enfermos mientras el mundo miraba hacia otro lado, santos en pleno brote místico o mártires con síntomas que hoy reconoceríamos en urgencias. Estos casos nos muestran cómo la patología se convierte en narrativa visual, cómo los artistas han sido testigos ?y a veces pacientes? de su propio deterioro físico o mental y cómo la historia de la medicina puede hallarse en un gesto congelado por la pi